Que papel jugó tu fe en tu evolución como pintor?
Naturalmente y sin darme cuenta el dibujo fue mi lenguaje más sincero desde mis primeros años y eso comencé a entenderlo a partir de mis 9 años cuando conocí a mis primeros maestros que comenzaros a señalarme mis primeros hallazgos, a ponerle nombre y sugerirme caminos.
Mi proceso de fe comenzó después durante mi adolescencia y temprana juventud y también sin darme cuenta, al adquirir los ojos nuevos que nos da la fe comencé a reconocer en mis trabajos de toda mi vida que en ellos, siempre estaba presente mi búsqueda de la verdad y de a poco fui entendiendo que desde la fe empezaba a encontrarla.
Venía entendiendo la búsqueda del orden y la armonía hasta alcanzar la belleza aprendiendo de mis maestros, que además me ayudaban a desarrollar mi propia forma de expresarlo con mi propio estilo, ellos no ponían nombre a la belleza, pero ahora entiendo que estaban en su búsqueda.
Cuando conocí y acepté a Dios entendí que El es la Belleza y que por eso todos buscamos naturalmente el orden y la armonía en todo lo que hacemos porque estamos hechos a su imagen.
Su obra “ Madonna dei debitori” ha despertado un gran interés. Cuál es el significado de esta reinerpretación y cómo pretendes comunicar su mensaje a través de tus pinturas?
Dios quiso que la conociera a travéz de quienes la siguen en Italia y que sintieron y creyeron en que desde mi encuentro, experiencia y relación con ella pudiera volver a hacerla visible en mi obra al pintar mi versión inspirándome en ella y compartirla en “mis tierras”.
Para que eso sea posible y verdadero creo que primero debemos vivir un genuino interés y atracción por la devoción y la obra y desde ahí querer sumergirnos en conocer toda su historia y hacer un análisis profundo.
Creo que a partir de esa cercanía y experiencia personal el artista debe apoyarse en la tradición para con ella entender la pintura como el lenguaje a través del cual podrá contribuir a hacer visible la Verdad pero con su propio estilo.
De esa forma la devoción, estará viva porque se hará visible a través de la tradición, el artista y su obra que actúan como puentes hacia Dios.
En cuanto a transmitir el mensaje sin duda la pintura es lo central, porque habiendo sido yo el instrumento para su existencia, ella ya no me pertenece y será cosa de Dios a quienes llegue y lo que suceda en los que la contemplen.
Pero debo reconocer que en este caso desde el comienzo, cuando comencé con mis primeros bocetos comencé a hablar de ella no solo con quienes conocía en Italia sino también a la distancia con quienes conozco en Uruguay y siempre me sorprendió la curiosidad que despierta.
También me sorprendo hoy que ya está terminada, porque cuando surgen charlas y reflexiones formales e informales, siento y vivo que además de ser otra forma de compartir su historia y a lo que me debo según Dios lo pida, estoy viviendo que en esos encuentros la obra está realmente viva, porque en ellos surgen en mi nuevas reflexiones que me siguen acercando a lo que La Madonna quiere decirme y decirnos.
Hoy siento que apenas comienzo a conocer todo lo que nos dice y quiero compartir esa búsqueda.
Cómo se reflejan tus vivencias personales y las influencias culturales uruguayas en tus obras?
Mis vivencias son las de formarme primero con mis grandes maestros que buscan la belleza en el Arte y que fueron fundamentales pero con los que no hablabamos de Dios y en la EscuelaNacional de Bella Artes. de mi país, que nos proponía la posibilidad de cuestionar absolutamente todo lo que siempre nos habían dicho, para que cuando tomáramos nuestras propias decisiones fueran sinceras, fuertes y maduras, y por lo tanto libres.
En ese proceso conocí y herede el constructivismo de J.T.Torres García a travez de mi gran maestro Anhelo Hernandez.
Había encontrado un sistema que me permitía no solo tener un método para componer mis obras sino que era aplicable a la hora de analizar cualquier obra, de cualquier época y autor.
Tenía una base solida para componer en busca del orden que lleva a la belleza estética.
Lo que sucedió después es que entendí y viví sin darme cuenta que ese método en búsqueda de la belleza estética era digno para desde ahí encontrarme con La Belleza que es Dios.
Empecé a entender entonces que la búsqueda de esos maestros en las obras podían ser también la de Dios aunque ellos no lo vivieran aún.
En todo caso agradezco que en sus búsquedas sinceras me ayudaran con las mías que me llevaron hasta El.
Usted citó a maestros del pasado como fuentes de inspiración. Qué elementos de su obra intentas reinterpretar e incorporar a tus creaciones?
Cuando hablo de mis maestros hablo de los que conocí en mi país como discípulo directo, pero por entender desde ellos lo fundamental de la línea , el punto, el plano, la forma etc…, considero también como mis maestros a los modernos europeos, el románico y rastros de lo bizantino porque si bien creo que esos elementos son la base común a todos los estilos, en ellos se ven con mayor evidencia y por eso tal vez me identifique.
Cómo ves el futuro del Arte Religioso contemporáneo y qué papel crees que puedes tener en este contexto?
El futuro del Arte Sacro depende en gran parte de la iglesia que debe recordar que el Arte y el ser humano caminaron juntos desde siempre, y en especial la tradición cristiana incorporo y vivió el arte unido a la fe y como medio de evangelización, entendiendo que la cumbre es entenderlo como la Sagrada Escritura en imágenes.
Para eso debemos formarnos todos, y para los que quieran especializarse porqué no pensar en fundar Escuelas de Arte Sacro.
Y en lo que a mi corresponde reconozco distintas responsabilidades. Primero la de cuidar lo que Dios me confió que es que a travez de mis obras puedan acercarse a El, después la de todo discípulo de sentir la responsabilidad de transmitir a otros todo lo que he recibido de mis maestros para que no se pierda.
Pero además en mi caso concreto entiendo que por mi experiencia particular que compartí, entendí que existen claves comunes en todo verdadero artista y en cada ser humano que vive con sinceridad la búsqueda de la belleza en todo lo que haga y que desde ese lugar común cada uno podrá hacerse la pregunta sobre si ese encuentro con la verdadera belleza es con Dios.
Como el artista busca el orden y la armonía para encontrar la Belleza en su obra, así todos podemos buscar el orden y la armonía de nuestras vidas para vivir la Belleza.
Reconozcamos cuales son los puntos, las líneas, los planos, los tonos y los matices de nuestras pinturas y de nuestra vida para buscar hacer todo bello y desde ese lugar común cada uno nos preguntaremos si en esos hallazgos y encuentros con lo verdadero reconocemos a Dios que nos estaba esperando.
